martes 29 de julio de 2008

No sé a qué he venido pero no me importa


Carmen, la profesora de interpretación, nos ha contado que un montaje teatral es una cadena en la que todos tienen importancia. Nos hemos dividido en grupos en función de las afinidades de cada uno. Los textos, la interpretación, los juegos teatrales con los niños, la lucha escénica, la producción y el vestuario han sido las labores que hemos asumido. Por la mañana en los módulos hemos aprendido las claves para nuestra misión: seremos los monitores de los corteganeses que se han apuntado a los talleres. Lo bueno es el intercambio, la fusión entre los elementos, entre personas de diferentes edades y distintos lugares.


Hoy hemos aprendido muchas cosas. Con los juegos de desinhibición ha ido poco a poco surgiendo el actor que todos llevamos dentro. Al principio nuestros nombres iban de boca en boca a ritmo de una pelota que volaba en el círculo. Luego la vocalización fue mejorando con un bolígrafo entre los dientes. Imitamos e intentamos trasmitir un sentimiento con una sola frase para todos "No sé a qué he venido pero no me importa". Por último con la piña recramos con gestos diferentes personajes mientras nos manteníamos unidos.